RECORDÁNDOTE
La tarde ya dejó su calor al frío de la noche pero hay pétalos y rosas sobre el viento tibio que sopla en mis recuerdos. Junto a esa lágrima silente que siempre me acompaña y recuerdos y rosas con esperanza vuelan al encuentro contigo.
La tarde ya dejó su calor al frío de la noche pero hay pétalos y rosas sobre el viento tibio que sopla en mis recuerdos. Junto a esa lágrima silente que siempre me acompaña y recuerdos y rosas con esperanza vuelan al encuentro contigo.
Ahora cuando contemplo los ocasos resulta inevitable tu recuerdo y es que tu ausencia llenó de atardeceres mi existencia tras de la roca gris del infinito oculto mi pesar
Entre tú y yo una rosa siempre estará cada mañana. Entre tú y yo una estrella cada noche siempre estará. Porque eres rosa hecha estrella y estrella hecha rosa. Porque eres la rosa y estrella de mi vida.
Ella cumplió Señor tan dulcemente su misión que un día se fue callada al encuentro contigo. Se fue tan santamente como un himno celeste que armoniza el espacio. Ella se fue Señor una mañana… a encontrarse contigo y te llevó las rosas que en su jardín plantó recíbelas, Señor como ofrenda primera del amor de…
Sin ti soy el crepúsculo que no tiene alborada y el caminante sin prisa porque no hay quien lo espere. Sin ti soy el dolor sin ninguna esperanza y la estrella fugaz sin rumbo en el espacio. Sin ti soy la palabra que en el eco se pierde y en la sonrisa triste que a…
Con mi montaña de dolor en hombros y una rosa en la mano he de llegar a tu morada un día, Madre. Rezaré ante tu tumba la oración que me enseñaste aquella vez camino de la escuela para que Dios se apiade de mi pena te dejaré la rosa con mis lágrimas y cargaré mi…
Por tu partida mi pena es hoy tan grande que no cabe en la inmensa vastedad de los océanos y mi soledad es tan profunda como el silencio infinito del espacio.
Año triste mes triste día triste murió mi madre la que me enseñó a ser fuerte la que me enseñó a desafiar la adversidad, murió mi madre tras haber librado su batalla final contra el tiempo, 86 años de lucha cotidiana 86 años de trabajo y Fe. Yo no te digo Adiós Madre Bendita ya…
Bajo el cielo estrellado intensamente azul te descubro y redescubro cada día como en la flor y en la sonrisa blanca de la gente buena todas las noches de estos días ha sido tan grande tu presencia que te he contemplado en los amaneceres de finales de mayo. Al caminar los dos sobre la hierba…
Para poder vivir necesito olvidar tus ojos y tu rostro tus pasos y tu voz no quiero resignarme no quiero comprender por qué he de verte así tú que nunca encontraste obstáculo invencible por eso es que el verte hoy así necesito olvidar para poder vivir.