EN ESTE CUARTO
Hay un espacio vacío en este cuarto y en mi alma pero ha de llegar radiante el día cuando nuevamente se regocije el alma
Hay un espacio vacío en este cuarto y en mi alma pero ha de llegar radiante el día cuando nuevamente se regocije el alma
Así como hoy, y en un instante cualquiera deja uno atrás tantas cosas: la patria, el hogar, el amor soñado, todo por ir en busca del anhelado futuro. En este instante cuando la vida se reduce a nada cuando la tristeza cobra fuerza el corazón se aferra en el mundo del recuerdo. Señor, tú sabes…
Perdóname porque una vez al mirar en tus ojos dudé de ti. Ahora que te has ido por los caminos infecundos y difíciles del mundo a sembrar la simiente de Dios comprendo tu grandeza y tu pureza. Tú nunca lo sabrás pero me conmovió saber por boca de desconocidos que abandonaste todo por ir a…
Tú no sabes que hay momentos que la vida es nada, después de haberte repartido en ideas que parecen flores. Momentos en que una copa amarga pretende endulzar los pesares. Yo soy de los que sueñan con un mundo mejor donde el amor se multiplique a cada paso y del odio no quede ni sombra.
A pesar de que en todos estos días ella ha estado junto a mí, a pesar de que he vuelto a sonreír después de no haberlo hecho mucho tiempo a pesar de ello, cuando menos lo espero surgen en mi alma brotes de tristeza salpicados por el recuerdo amargo de un amor frustrado.
Yo te pude querer pero ahora me marcho tal vez para siempre, no sabrás de mi cuando preguntes lo sé que sufrirás y no oirás mi voz en tu consuelo.