Así como hoy, y en un instante cualquiera
deja uno atrás tantas cosas:
la patria, el hogar, el amor soñado,
todo por ir en busca del anhelado futuro.
En este instante
cuando la vida se reduce a nada
cuando la tristeza cobra fuerza
el corazón se aferra en el mundo del recuerdo.
Señor, tú sabes como soy
tú conoces todo lo que hay en mi
yo nunca podría negarte
porque con ello me negaría a mí mismo
(perdona la comparación,
valgo tan poco frente a ti…)
pronto llegaré hacia dónde voy
acompáñame, señor, tú eres el todo,
el camino y la gloria
En pleno vuelo de Santo Domingo a México