|

SUEÑOS

Esa noche

me arrancó una súplica tu voz

descolgándose de la nada

de mis sueños otoñales,

en la penumbra

de recuerdos idos

se quebró la mía

cuando tu sombra

se proyectó en cruz

ante mi pena

y lloré

sobre un cáliz tallado

con ausencia sin fin.