Tú estás allá
en el mismo lugar donde te tuve cerca
estás allá en estos días
cuando rostro y sonrisa se confunden
yo desde nada y desde lejos
espero contemplarte un día
temprano o lejano
ha de llegar
sin que nada lo anuncie.
Otros amores han llegado,
se han ido sin dejar huellas
otras han sonreído
pero falta la luz en sus sonrisas
el camino del retorno tuyo y mío
no se ve, se apaga
las nubes grises aquí lo cubren todo
la aurora nunca llega
ya no quisiera decir nada
pero me obliga el recuerdo
si el recuerdo se fuera
y no volviera más
entonces callaría.
Amor, déjate oír
quiebra por siempre este silencio
que todo lo ha borrado
e impone aún su ley.
Tlaxiaco, Oaxaca, Mex. Fue escrito en la casa de un compañero de estudios: Eduardo Gómez Montes, donde pasé las vacaciones de invierno ese año.