Antes, los días eran apenas destellos
Ahora, tras tu ausencia, comenzaron a sentirse infinitos.
Hoy ya pueden sumarse:
un invierno sin tu abrigo,
una primavera sin tu canto,
un verano sin tu sombra
y un otoño sin tu sabiduría.
Tu primer aniversario allá en el cielo, mi alma centinela ![]()
POR: Carmen María Matos Morales