Van estas líneas dedicadas a mi buena amiga
Mirian Cuevas, con motivo de sus bodas celebradas el
día 22 de octubre de 1966, en San Cristóbal, República
Dominicana.
Ayer fue, fue ayer tu día de gloria
Ya vas cantando, ya vas alegre
Mientras yo pido al cielo
Que jamás nube alguna oscurezca tu dicha
Ya estás vestida de color de vida
De color de lucha que aceptas decidida
Yo comparto tu dicha y por ella brindo
Por tu felicidad, por la continuidad de tu sonrisa
Ya te son más azules cielo y mar
Y la eternidad te viste de esperanza
Que infinito se vuelva tu día de gloria
Imploro a Dios desde mi larga ausencia