Por cosas del destino
me tuve que ausentar
una mañana
para no volver más
yo que nunca quise
alejarme de ti
me acostumbré
a los largos silencios
de la ausencia
que va matando los recuerdos
por eso hoy al regresar
y verte así postrada
tragué con mi silencio
toda la pena
de mi vida entera.