Una humilde choza a lo lejos
Unos árboles están en el camino
Se ve salir el humo de una hoguera
Los animales se comen la hierba
Se oye el cantar de los pajarillos
Y el relinchar y bulla de otros animales
Se divisa también a los que llegan
De la dura tarea del trabajo
Descansar en la sombra embelesada
De un gran árbol que quieto está
Ante el cesar del viento y la llegada de la tarde…
Unos con la pipa y otros con el túbano
Se reúnen y charlan y elevan sus canciones
Luego llega la noche y los envuelve con su manto
Y entonces se oye el canto perezoso de los grillos
Para molestia de los que ya rendidos están