Siempre tienes que partir
solo un minuto contigo
y después la lejanía
que el tiempo transforma en penas.
Si tú supieras lo inmenso
de mi infinito vagar
si tú supieras la herida
que ha lacerado mi alma.
Pero mira, tú eres buena
tu corazón aún es flor
son tus sueños cada día
como una esperanza nueva.
Siempre tienes que partir
mientras la vida transcurre
llevándose la ilusión
dejándonos el recuerdo.