Mi cantar todas las mañanas aparece
Tras despertar mi ser del estado del sueño
Mi voz después de las tinieblas reaparece
Para el canto epopéyico del amor y el ensueño
Hoy no tengo expresión para decir mi canto
Ni brindarle los versos a mi chica mimada
Es que ya mis palabras se cubren con un manto
Con el manto que quiero sepultar su mirada
Mi cantar quiere hoy alabar otras diosas
Y por más que las busca en la eterna Atenas
No encuentra ni el perfume de una lejana rosa
Es que todas las diosas se han muerto de pena
Al ver que hoy ya mi canto
Perdió todo su encanto