Bajo el cielo estrellado
intensamente azul
te descubro y redescubro cada día
como en la flor
y en la sonrisa blanca
de la gente buena
todas las noches de estos días
ha sido tan grande tu presencia
que te he contemplado
en los amaneceres de finales de mayo.
Al caminar los dos
sobre la hierba fresca
de la ribera del río
mi corazón te abraza
bajo el cielo estrellado
intensamente azul
para no dejarte nunca.