La soledad conmigo estaba
aquella madrugada de tu adiós.
Mis lágrimas junto a la lluvia
salieron de su lecho
borrando del crepúsculo las sombras.
Despedida tardía hoy te la ofrezco
saturada de pena,
se fue tu vida con el mar
surcando su horizonte de tristeza
para anclar en la orilla de la espera