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A MI PADRE

La soledad conmigo estaba

aquella madrugada de tu adiós.

Mis lágrimas junto a la lluvia

salieron de su lecho

borrando del crepúsculo las sombras.

Despedida tardía hoy te la ofrezco

saturada de pena,

se fue tu vida con el mar

surcando su horizonte de tristeza

para anclar en la orilla de la espera