Cuando voy por ahí,
por esas calles solitarias
no sé qué ruta estoy siguiendo.
No entiendo esas cosas que andan diciendo
ya no soy como antes
el pensador ilusionado
que formaba quimeras
que se escondía en los sueños
ahora ni sueños, ni quimeras
me cautivan,
la encontré y la dejé,
hoy la busco sin hallarla
¿Dónde estás, por qué te pierdes?
eso no es amor.
No puedo caminar, estoy cansado,
me hacen daño las piedras del camino.
¿A dónde voy?
Tal vez hacia el calvario
el dolor me acompaña
cual fiel amigo…
¡Tristeza, enséñame tu cruz!